Institucional

El gobierno de la provincia de Neuquén, consciente de las severas falencias de la provincia en materia sanitaria, convoca en 1970 a los doctores Elsa Moreno y Nestor Perrone para organizar el sector público de salud. En esa época la situación se caracterizaba principalmente por una alta mortalidad general e infantil, elevada incidencia de enfermedades inmunoprevenibles respiratorias y diarreicas, elevado número de muertes sin atención médica o mal definidas, escasa infraestructura de servicios y recursos.
Tampoco existí­an normas de atención y un alto número de la población vulnerable se encontraba sin atención adecuada como se observa en los siguientes indicadores:

  • Alto crecimiento poblacional: uno de los más altos del paí­s, por la alta natalidad y la alta migración.
  • Alta mortalidad general con una estructura propia de áreas de bajo desarrollo.
  • Alta mortalidad infantil: uno de cada tres fallecidos era menor de un año y las primeras causas eran las respiratorias, las diarreas y las causas mal definidas.
  • La tasa de mortalidad por TBC era el doble que el promedio del paí­s.
  • Casi el 50% de las muertes carecí­an de atención médica.
  • Las primeras causas de muerte eran los œestados morbosos mal definidos.
  • El 25% de los partos eran domiciliarios y sin atención médica ni controles durante el embarazo.
  • El sector oficial era el único efector en el 86% del territorio con 30 establecimientos, de los cuales 19 eran con internación.
  • Habí­a solamente 250 enfermeras, y 3 de cada 4 eran empí­ricas.

Se asumió entonces la decisión polí­tica de revertir ese diagnóstico otorgando una prioridad fundamental a la problemática sanitaria. Se produjo un reordenamiento del Nivel Central, se Zonificaron e integraron todos los efectores oficiales asumiendo la estrategia de Atención Primaria de la Salud como eje vertebral. Se dio especial relevancia al desarrollo de recursos humanos asumiendo el régimen de dedicación exclusiva como modo de contratación preferencial y se priorizó su formación.

Se elevó el rango de la entonces Dirección de Salud Pública transformándola en Subsecretarí­a asistida por una Dirección General encargada de coordinar al Nivel Central con las Zonas Sanitarias.

Se promovió el desarrollo de normas de atención con la finalidad de ordenar las prestaciones para la población de una manera efectiva e igualitaria.

Entre los principios más destacadas que orientaron las acciones se pueden mencionar:

  • Regionalización.
  • Sistemas de complejidad creciente.
  • Descentralización.
  • Normalización.
  • Capacitación del recurso humano: residencias médicas-profesionalización de enfermerí­a- agentes sanitarios.

 

Este conjunto de medidas permitió dar un giro importante a la situación de salud en la provincia, detectándose en los siguientes indicadores claves:

  • Mortalidad infantil: de 108.5 por mil en la década del ’70 a 9.0 por mil en el 2006.
  • Partos domiciliarios: de 25% a 0.2%.
  • Tasa de natalidad: de 34.7 por mil a 20.3 por mil.
  • Esperanza de vida al nacer: 75.2 (hombres 71.3 y mujeres 79.6) años.

Comenzó la transformación del personal de enfermerí­a empí­rico mediante la formación de auxiliares de enfermerí­a y luego la profesionalización, que ya lleva más de 200 enfermeras profesionales formadas en el sistema de salud. En la actualidad se encuentra en implementación el 2do ciclo de la carrera con la formación a distancia de licenciadas en enfermerí­a.

En el año 1974 se inauguró la Residencia de Medicina Rural destinada a formar recursos propios para la prestación de servicios en los hospitales con sede en el interior de la provincia. En su inicio el requerimiento era de dos años de duración y su sede se ubicaba en el Hospital Regional Castro Rendón. Luego la Residencia de medicina Rural evolucionó registrando los siguientes cambios:
Distintas denominaciones: residencia de medicina general o familiar.
En 1989 la residencia se subdivide en dos sedes con asentamiento en el Hospital Bouquet Roldán y Hospital Zapala.
En 2003 asume el lugar del Hospital Bouquet Roldán la Zona Sanitaria Metropolitana incorporando al Hospital Dr. Horacio Heller y los Centros de Salud como centros formadores.

En 1988 se dio inicio la Residencia en Clí­nica Médica, Cirugí­a y Pediatrí­a. Posteriormente se fueron incorporando el resto de las especialidades hasta llegar a las 12 en que actualmente se capacitan profesionales en un nivel de postgrado.